6 Maneras de crear un Mindset adaptable



Un estudio publicado recientemente buscó explorar por qué los niños parecen tener más inmunidad al COVID-19 que los adultos y son más propensos a resistir infecciones o tener infecciones asintomáticas / leves.


Los investigadores encontraron que (la mayoría) de los niños pueden combatir el COVID-19 porque sus sistemas inmunológicos aún funcionan bajo la suposición de que los patógenos que ingresan al cuerpo son nuevos, algo que no habían encontrado antes.

Por el contrario, los adultos tienen sistemas de respuesta sofisticados que se basan en aprovechar sus respuestas inmunes existentes. En nombre de la eficiencia, el sistema inmunológico de los adultos no está en guardia ante los nuevos patógenos porque esperan que lo que están luchando sea algo con lo que se hayan encontrado anteriormente. En otras palabras, están desorientados por la experiencia.

Esto me hizo pensar. Como adultos, ¿somos tan "sofisticados" que carecemos de adaptabilidad? ¿Extrañamos nuevos problemas porque asumimos que los problemas son algo que hemos visto antes?


¿Somos complacientes como innovadores o estamos en guardia para nuevas ideas y soluciones? ¿Nos está matando la falta de adaptabilidad?

Como adultos, recopilamos información a lo largo de nuestras vidas, incorporando nociones preconcebidas, prejuicios, dudas, miedos, fracasos, aspectos negativos, lo que sea, al proceso de búsqueda de soluciones.


Por el contrario, si observamos a los niños jugar, nada está fuera de la mesa para ellos. No se limitan a los límites de lo posible, solo a su imaginación.


¿Cómo podemos crear una mentalidad como la de un niño, adaptable a nuevas ideas, abierta a reconsiderar nuestras creencias sobre las limitaciones de nosotros mismos y de los demás?


SEIS PRÁCTICAS PARA CULTIVAR UNA MENTALIDAD ADAPTABLE


1. Busque inspiración en todas partes.

Al igual que las células T de un niño que suponen que todos los patógenos son nuevos, siempre debe estar atento a nuevas aportaciones. Busque inspiración en todas partes. Esto puede parecer una voluntad de probar algo nuevo, ya sea lanzar hachas, cultivar un huerto o crear una disciplina para visitar museos o leer diferentes tipos de libros. Busque nuevos aportes y esté abierto a ellos en todo momento, incluso cuando no los esté buscando activamente.


2. Cree un espacio mental para las imágenes.

La brillantez de los niños a menudo proviene de su vívida imaginación, donde las ideas juegan libremente y el espacio, el tiempo y la lógica se sientan en la esquina del tiempo muerto. Todo es posible.

Aumente su capacidad para imaginar lo imposible a través de imágenes mentales. Prueba una meditación guiada o lee una novela que te permita imaginar lo que está sucediendo. Estas actividades flexionan sus músculos mentales para una mayor imaginación y adaptabilidad a medida que innova.


3. Piense positivamente.

Al igual que “El pequeño motor que pudo”, los pensadores resilientes y adaptables tienen la capacidad para pensar positivamente y replantear situaciones. No culpan a los demás ni a sí mismos. No se detienen en los fracasos del pasado. En cambio, crean una disciplina para reemplazar el diálogo interno negativo con recordatorios de lo que pueden lograr, enfocándose en lo que han hecho antes y cómo pueden aprovechar esas experiencias para mejorar ellos mismos y los demás.


4. Desarrolle la resiliencia.

Los niños muestran capacidad de recuperación al volver a montar en su bicicleta o probar un Hula-Hoop nuevamente. Su tolerancia al fracaso es mayor que la de los adultos porque no permiten que los fracasos pasados ​​los limiten. En cambio, están motivados por recuerdos de éxito y optimismo de que la tarea no está más allá de sus limitaciones. Es más fácil adaptarse cuando sabe que lo ha hecho antes. Demuéstrese a sí mismo que puede soportar el cambio y la adversidad. Tal vez esté creando una rutina de ejercicios o enfrentando el miedo de frente. Tal vez esté abordando un problema que ha estado evitando. Cualesquiera que sean sus experiencias, estas ayudan a desarrollar una mentalidad de coraje para enfrentar lo nuevo e improbable con optimismo y franqueza.


5. Busque patrones.

Me encanta pedirles a los niños pequeños que clasifiquen las letras del alfabeto de colores. No están sujetos a la regla de ordenar en orden alfabético. Pueden ordenar por color, por forma general o por qué letras representan el nombre de alguien. En matemáticas, buscamos patrones entre conceptos y situaciones para probar otro supuesto o procedimiento. En innovación, debemos buscar relaciones entre procesos y patrones para encontrar nuevas soluciones. Deberíamos buscar conceptos análogos a partir de los cuales podamos construir la base ideal.


6. Mantenga la vista de un outsider.

Nosotros vemos una caja. Un niño ve una nave espacial, un automóvil o una cama nueva para sus peluches. Sin ideas arraigadas de cómo deberían ser las cosas, ven el potencial, como extraños. ¿Cómo puede un innovador mantener la misma perspectiva, especialmente si usted es un intraemprendedor o está arraigado en los prejuicios, creencias y sistemas de su industria o su empresa?

Una clave para mantener una perspectiva externa es tratar a los miembros de su equipo como expertos en su campo. Como lo haría un consultor, escuche sus ideas de una manera nueva y aprecie el conocimiento (y los prejuicios) que aportan, o como un niño preguntaría "por qué". Trate de alejarse de la situación o el problema que está buscando resolver y obsérvelo desde 30,000 pies. Observe cómo entran en juego las dinámicas de grupo, incluso si todos en el grupo le son familiares.


La innovación puede parecer complicada, pero en gran medida es un juego de niños. De hecho, parafraseando a Robert Fulghum, “todo lo que realmente necesita saber sobre la innovación lo aprendió en el jardín de infantes”.

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